"Nothing in life is to be feared, it is only to be understood. Now is the time to understand more, so that we may fear less." Maria Skłodowska-Curie

Julieta

Julieta
Esplendor en la hierba
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viernes, 13 de abril de 2018

Julieta juega al cinquillo

Julieta juega cinquillo. Este es uno de esos pequeños hitos del desarrollo que pensé que podríamos no alcanzar nunca. Estoy muy contenta y emocionada y quería compartirlo con vosotros. 
Los que me conocéis desde la adolescencia sabéis de mi pasión por los juegos de cartas. Me encantan, y considero además que son un herramienta educativa fabulosa. Mejora las matemáticas, la atención, la estrategia, la planificación y la resolución de problemas. Y además son divertidos. Siempre me había imaginado jugando con mi hija las cartas como mi madre y mi abuela han jugado conmigo innumerables veces. Las cartas me han acompañado durante mi niñez y mi adolescencia. Han sido para mi fuente de sociabilización y han mejorado mi autoestima social. Durante algún tiempo no sabía si esto iba ser posible con Julieta. Ha sido toda una alegría. 

Jugar al cinquillo supone una serie de pequeñas victorias para una niña de 4 años. Para empezar, es necesario un cierto dominio de los números y  además se necesita entender el concepto de turno... Y la paciencia necesaria para esperar.
A Julieta le gustan las matemáticas. Disfruta recitando y escribiendo los números. La predecibilidad de lo que viene después la calma. Le gusta el orden y desde los cuatro años suma perfectamente y está empezando a restar. En el aprendizaje de las matemáticas hemos pasado por momentos bastante críticos que ha superado con más o menos dificultad. Aprender los números a mí me parecía una herramienta estupenda para poder trabajar conceptos más complicados como el tiempo, tiempos de espera, orden de las cosas o de los acontecimientos rutinas diarias, los horarios en general así que yo empujé mucho el desarrollo de esa habilidad desde el principio. 

Julieta aprendió los números muy pronto pero tenía dificultades recordar algún número (se le trababa el 4) o con el concepto de cantidad. Para trabajar esto hay un montón de recursos en internet, a nosotros el que nos funcionó fueron los puzzles y los típicos libros de contar. Alrededor de los 2 años y medio reconocía cantidades y las relacionaba con el número correspondiente. 
El concepto de la suma fue relativamente fácil para Julieta. Lo trabajamos con las cuentas de un collar y lo pilló enseguida. Aunque Julieta parecía tener un domino de los números bueno hay ciertas carencias que indican que su aprendizaje es de "otra manera". Por ejemplo, Julieta estaba sumando y al mismo tiempo no entendía el concepto de mayor y menor, más cantidad o menos cantidad. En este concepto estamos todavía trabajando,  casi 5 años después. 

En internet vi una idea de Rolloid para trabajar más, menos o igual con las cartas del uno (siento no poder poner la fuente, lo haré si la encuentro). Básicamente, se sacan dos cartas y se clasifican en unos vasos marcados con el +, el - y el =. Nosotros tenemos en casa cartas de póker y baraja española así que me propuse copiarlo dejando las figuras fuera. Julieta lo entendió enseguida. Anteriormente lo había intentado antes con cuentas del collar, fresas, cheerios, chips de chocolate...y Julieta seguía teniendo dificultades. No estoy segura de que en aquel momento estuviese preparada para entenderlo porque en Julieta las cosas funcionan al ritmo que ella marca y no al que marcan las tablas oficiales, pero tambien puede ser que las cartas la motiven más. En cualquier caso lo ha entendido.


Cuando descubrí que a Julieta le gustaban las cartas, el paso al cinquillo fue de lo más natural.  Empezamos primero casificando las cartas por palo. Quité las figuras de la bataja al principio para simplificarlo al máximo. Después elegimos dos palos (rojo y negro, en la baraja de poker), buscamos los 5 juntas y empezamos a colocar como si fuera un puzzle, ahora tu, ahora yo. Ella busca entre sus cartas la siguiente para colocar, coloca sus cartas, espera a que yo colque la mia... La idea de los turnos en el juego fue de las primeras cosas que empezamos a trabajar con Julieta y hemos invertido todos una gran cantidad de energia y tiempo. Lo hemos abordado desde diferentes ambientes, en casa, en el colegio, desde el logopeda a la persona de ABA. Ha sido duro y a veces muy frustrante, pero es uno de esos ladrillos que uno necesita para poder lograr juegos de mayor complejidad, asi que no se puede abandonar. Además es tremendamente útil para construir juego coperativo en la escuela y sociabilizar con otros niños.



martes, 1 de septiembre de 2015

El mundo en Technicolor

Una de las primeras cosas que Julieta aprendió fueron los colores. A toro pasado no me parece extraño teniendo en cuenta que la mayoría de los nińos con autismo piensan en imágenes pero en aquel momento nos parecía que era una peculiaridad de lo más excéntrica. No estábamos seguros de si era capaz de distinguir entre familiares y extraños y sin embargo diferenciaba claramente el rojo del azul. Había que aprovecharlo así que le hice un tablero divido en los cuatro colores básicos y empezamos a intentar que Julieta colocase tapones de diferentes colores dentro de la zona marcada en el tablero. Aunque la niña era capaz de separar los tapones por colores, hacerle entender que tenia que colocar los tapones dentro de la zona de su mismo color fue bastante difícil pero recuerdo perfectamente el día que lo aprendió. Ambas estábamos muy frustradas después de dos semanas trabajando en ello diariamente así que se levantó de la alfombra sin ninguna intención de intentarlo y de repente miró el tablero desde arriba y... simplemente hizo la conexión. Podías ver en su cara que lo había pillado y con la mirada dijo "Ah!! así que era esto lo que querías, mamá" y empezó a hacerlo. Había intentado de todo. Cogerle la manita y hacerlo yo, explicarle el juego millones de veces, poner a papá a jugar...Cuando lo cogió pensé que era un ejemplo perfecto de como un cambio de perspectiva podia hacer mejorar mucho las cosas. Fue un gran aprendizaje para mi también.
Tablero multicolor
Colores para trabajar con la motricidad fina
Una de las grandes ventajas que tienen los niños en general es que cuando consiguen aprender algo y se dan cuenta de que son buenos en ello, quieren repetirlo una y otra vez así que lo que en algún momento fue una debilidad de pronto se convierte en una fortaleza. Desde aquel momento siempre que intentamos cualquier actividad nueva, la intercalamos con una de separar cosas por colores. Asi Julieta se mantiene motivada mientras aprende cosas que no son tan fáciles para ella.
Los colores son una herramienta increíble para trabajar con niños. He descubierto que son como el anillo único, sirven para gobernarlos a todos. Les llaman la atención, les cambian el humor y son una excusa estupenda para iniciar cualquier actividad de aprendizaje con ellos. Por ejemplo, cuando nos cansamos de separar los tapones empezamos a jugar a colocarlos dentro de círculos que previamente habíamos hecho en un papel para trabajar la motricidad fina y los turnos. Yo coloco el rojo y tu colocas el azul... Ahora mi turno, ahora tu turno... Conocí a una madre con un niño dentro del espectro que me aseguró que la primera palabra que pronunció su hijo fue "azul" y parece ser que durante un tiempo todo era azul. En nuestra experiencia a Julieta le ayudaron muchísimo con el lenguaje receptivo. Cada vez que jugábamos con los tapones, yo etiquetaba el color. Azul, rojo, amarillo, verde, ahora azul, rojo.....Creo que para ella las palabras que nosotros pronunciábamos empezaron a tener significado cuando nombrábamos los colores, hasta entonces eran simples sonidos que salían de nuestra boca. Los colores le ayudaron a hacer "click" en su cerebro y entender que los sonidos eran comunicación.
Aún ahora los utilizamos cuando las palabras no están muy asentadas. Le pedimos las cosas por el color por ejemplo: dame la cuchara roja...o le damos pista de color si estamos aprendiendo una palabra nueva en un libro para que ella utilice la deducción: Donde está el limón? El limón es de color amarillo.
Sonrío al pensar que lo que motiva a Julieta son los colores porque desde que la conozco, no paro de encontrarme arco iris en mi camino.

martes, 18 de agosto de 2015

Incrementando los ladrillos. "Ven aquí" y "siéntate".

Cuando empezamos a trabajar con Julieta su comprensión de ordenes simples y la cantidad de palabras que entendía era muy limitada. Julieta no se volteaba al oír su nombre ni venía cuando se la llamaba. Me recuerdo a mi misma llamándola desesperada sin respuesta en el despacho de la doctora que hizo su diagnóstico. Recuerdo lo descorazonador que fue no conseguir ni siquiera que se girara pese a variar el tono y la entonación. Lo irónico fue que en aquel momento estaba bastante segura de que atendía al nombre. Para ser justos lo hacía en algunas ocasiones en casa, pero no era una habilidad que estuviera asentada, ahora lo sé. 
Por cuestiones obvias de seguridad las primeras ordenes que trabajamos con Julieta fueron el reconocimiento de su nombre y la orden "ven aquí". No soy muy amiga de usar golosinas o caramelos como motivadores sin embargo en Julieta, que es una glotona, funcionaban muy bien. Como queríamos que la niña aprendiese estas órdenes muy pronto, los usamos y francamente dieron muy buenos resultados. En Julieta funcionan muy bien los pistachos, le encantan!!! y también los chips de chocolate. En muchas tiendas hay incluso versiones en miniatura de las galletas y snacks más populares que son muy útiles para intentar estas cosas. Como siempre, la idea es premiar a Julieta inmediatamente después de que la niña atienda a la orden. 
En general las sesiones se desarrollaban así. Papá se colocaba en un extremo de la habitación con los pistachos y yo en el otro con la niña. Papá llamaba a Julieta con la orden "ven aquí" y si ella atendía le daba un pistacho rápidamente y con muchas felicitaciones. Si no lo hacía, yo la guiaba hasta donde estaba papá que, inmediatamente le dabamos el pistacho y las felicitaciones. La verdad es que Julieta lo pilló enseguida. No recuerdo trabajar específicamente el que Julieta se voltease al llamarla, así que supongo que el atender a su nombre ha sido un efecto colateral de la orden "ven aquí". Al principio la llamábamos dentro de la misma habitación de un extremo al otro pero con el tiempo fuimos incrementando el espacio de separación y, actualmente, Julieta atiende desde el otro extremo de la casa. Hoy en día la orden "ven aquí" se ha convertido en "come here" ya que las terapeutas de Julieta trabajan con ella en inglés (algún día os contaré los retos mantener ambos idiomas) y Julieta responde a las dos ordenes sin problemas como cualquier niño bilingüe.
Otra buena manera de trabajar el concepto de acudir a la llamada es jugar al escondite. Vivimos en un edificio con múltiples puertas por piso así que solíamos escondernos en los huecos del pasillo y la escalera y la llamábamos para que nos siguiera con la voz. Al principio le costaba un poco entender el juego pero con un poco de ayuda, enseguida cogió la idea y ahora le encanta. Y lo mejor de todo es que a mi también!!. Jugamos a menudo y nos reímos un montón.
Trabajamos también la orden "siéntate" en los primeros momentos. La capacidad de atención de Julieta y su tiempo de espera aumentó considerablemente cuando conseguimos que se mantuviese sentada. De vez en cuando, y como en todos los niños, a Julieta parece que le corrieran hormiguitas en el pañal que la hacen levantarse a estirar un poco las piernas. Esta bien! Todo el mundo necesita un descanso de vez en cuando, pero es tremendamente útil tener una niña que se vuelve a sentar si es necesario para acabar una actividad. Gracias a esta orden, Julieta ha empezado a disfrutar los libros, (por los dibujitos, claro) y a entender que las actividades tienen un final.
He de decir que para nosotros mantener a Julieta sentada fue bastante fácil. Como sabéis en esto del espectro hay niños muy activos y otros muy tranquilos. La mía es más de los segundos, yo suelo decir que va a ritmo de reggae...Go with the flow!! Nosotros le hicimos entender de que la única forma de que pudiese jugar con su juguete favorito, (o hacer un puzzle, o ver un libro....) era sentándose donde previamente se le indicaba. Es decir, en nuestro caso lo que ha funcionado realmente es la constancia.  Julieta se sienta en el suelo para jugar porque nosotros en su terapia hacemos con ella una mezcla de ABA y Floortime (en otra entrada os hablare de las diferentes terapias que se pueden usar) y la mayor parte de las actividades se desarrollan en la alfombra. Cuando Julieta intentaba escaparse con el juguete a otro lugar, inmediatamente le decíamos "siéntate" y le quitábamos el juguete de la mano para llevarlo de nuevo a la alfombra. Por supuesto a este momento le sucedían una serie de protestas y refunfuños que, si no llegan a pataleta, hay que soportar con buen sentido del humor y una sonrisa. Con el tiempo, Julieta ha entendido que si no quiere quedarse sin juguete, tiene que sentarse en el sitio que le marcamos. Hoy por hoy Julieta se sienta en cualquier lado que le pidas. Por ejemplo, cuando vamos a comer se sienta a comer en su silla sin problemas, lo mismo si vamos a parque y tengo que darle la merienda. No tiene problemas para estarse sentada, siempre y cuando tenga alguna actividad para hacer, como cualquier otro niño de su edad. Aún recuerdo los paseos que nos dábamos por el deambulatorio de la catedral de Ourense con mi padre cuando mi madre quería asistir a una misa completa.
Pero... qué hacer cuando tienes un niño muy activo al que le resulta difícil estar sentado? Cómo lo afrontamos? Lo mejor es intentarlo con técnicas de ABA (Applied Behavior Analysis) de refuerzo de los comportamientos positivos. Recuerdo el ejemplo de una niña en el documental el cerebro de Hugo con la que trabajaba el Dr. Ivar Lovaas que consiguieron que se sentara a base de muchos besos y trozos de comida/refrescos que le gustaban.

Clip 45 - Lovaas working with Lisa - Behavioural Treatment of Autistic Children

Y, como siempre, me voy a referir al blog de Anabel Cornago y colaboradores para que os echen una mano.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Los ojos son el espejo del alma

En la entrada anterior os conté como empezamos a trabajar con Julieta el tema de apuntar a los objetos deseados. En esta entrada voy a hacer hincapié a la otra gran estrategia de la comunicación no-verbal. El uso de la mirada para comunicar deseos y sentimientos. A menudo solemos decir "mi madre no tenía que decirme nada, con solo una mirada ya la entendía perfectamente" o bien "mi hermana y yo nos entendemos con sólo mirarnos". Pues bien, siento decepcionar a algunos pero esta peculiaridad sucede al común de los mortales, esta es la forma en que nos comunicamos todos los seres humano. Nos miramos, nos entendemos. 
Es de sobra conocido que un gran problema que los niños con autismo tienen es el hecho de que el niño no mira a los ojos. En términos exactos, el niño evita el contacto ocular. Además de un problema estético a la hora de hacer fotos, todos queremos al típico niño sonriente de postal que mira a cámara, esta circunstacia les supone un problema ya que les impide prestar atención a los otros y por tanto les dificulta un montón el poder imitar comportamientos que son la base para la vida en sociedad. Los protocolos sociales, el lenguaje y, en especial, el procesamiento de las emociones se aprenden mediante la observación de la expresión facial de las personas así que acostumbrar al niño autista a la mirada de los otros siempre ha sido lo que se considera un ladrillo para la construccion de las habilidades sociales más complejas. 
En los niños dentro del espectro esta es a menudo una tarea ardua y difícil en la que los logros que se consiguen son lentos así que hay que afrontarla con mucha paciencia y dispuestos a hacer grandes aspavientos al menor intento del niño. Las causas de esta conducta son, como muchas cosas en autismo, poco conocidas pero se cree que la dificultad viene por un problema de integración sensorial que los niños con autismo a menudo poseen. Muchos adultos con autismo han relatado dificultades a la hora de procesar la información que les llega por los diferentes canales sensoriales por lo que si querían escuchar y concentrarse en lo que los demás decían les era difícil procesar la información visual de la boca moviéndose y viceversa. Otros niños declaran que mirar a personas queridas a los ojos les supone una emoción tan grande que es "como una bola de luz que me ciega". Es por ello que en la actualidad algunos terapeutas cuestionan la necesidad de obligar a los niños a mantener la mirada. Mi opinión personal es que, como en cualquier otra cosa que intentemos enseñar al niño, se debe hacer un análisis del costo-beneficio. En nuestra experiencia personal, el aprendizaje de Julieta mejoró en términos de calidad, cantidad y rapidez cuando Julieta empezó a mirar a los ojos. De hecho suelo pedirle que me mire a los ojos cuando necesito que se concentre en algo o para tranquilizarla si está asustada pero sé que es muy difícil para ellos acostumbrarse. Tengo un amigo dentro del espectro que dice que no empezó a mirar a la cara de la gente consistentemente hasta los 16 años y aún hoy en día, cumplida ya la treintena, a menudo mira a la frente de las personas en vez de a los ojos si no tiene demasiada confianza con ellos. Si al niño le cuesta mucho, o le impide hacer otro tipo de cosas lo mejor es no forzarlo e intentarlo mas adelante porque a veces no es solo cuestión de estimulación sino también de maduración del niño.
Como para casi todo en este mundo del autismo, el blog de "el sonido de la hierba al crecer" tiene una entrada con información muy útil para estimular el uso de la mirada. Nosotros lo trabajamos utilizando el juguete casero que os enseñé en una entrada anterior y también juguetes de piezas. La idea es "incordiar" al niño para que tenga que mirarte. Por "incordiar" entendemos por ejemplo, impedir al niño que ponga la pieza del puzzle que está haciendo o que meta la moneda en la hucha, cerrar la bolsa cuando esta recogiendo los juguetes. La idea es que el niño tenga que levantar la mirada para pedirte que abras la bolsa o el paso de las fichas. El procedimiento es algo así:
Julieta esta haciendo un puzzle tranquilamente. Cuando va a colocar una ficha yo le tapo el hueco con la mano. Julieta intenta desplazar mi mano con la ficha, protestas (muy pequeñas, si son grandes hay que abandonar y buscar otra forma), o bien la niña levanta la mirada o yo busco su mirada y cuando conectamos por breve que sea el contacto quito la mano inmediatamente del hueco para que ponga la ficha. 
Otro ejemplo: Yo tengo la bolsa con las fichas de un puzzle que ya hemos acabado y Julieta está recogiendo una por una las fichas. Cierro la bolsa. Julieta intenta meter la ficha en la bolsa a base de fuerza, yo le digo "mira a mamá", protestas, busco su mirada y cuando conectamos por breve que sea el contacto abro inmediatamente la bolsa y le digo "muy bien que me has mirado".
Al principio nos valia con que Julieta levantase la cabeza y la idea es ir aproximando poco a poco la mirada a los ojos. Con el tiempo el niño irá mirando progresivamente primero a la cara en su conjunto, la frente y finalmente un día.....ta, ta, ta chan los ojos!!!!
Esta manera de trabajar se puede aplicar conjuntamente a la herramienta del dedo que apunta. Ambas son estrategias comunicativas igualmente válidas cuando se trata de la comunicación no-verbal.
La mirada de Julieta


Apuntar con el dedo no es de mala educación

Como ya os he contado en entradas anteriores, el problema con las habilidades comunicativas en los niños dentro del espectro autista no se limita tan sólo a la falta de palabras. La simple ausencia del discurso oral podría deberse a multiples causas que pueden no tener relación con el autismo, por ejemplo trastorno especifico del lenguaje (TEL), retraso madurativo, retraso intelectual.... En el autismo hay una característica bastante específica que es la ausencia de intención comunicativa. En general los niños neurotipicos que tienen problemas de expresión suelen desarrollar otras habilidades comunicativas como usar el dedo para apuntar los objetos deseados o emiten diferentes sonidos para expresar frustracion, miedo, enfado...etc. En el caso de los niños con autismo las estrategias comunicativas son muy simples, por ejemplo, a menudo agarran y tiran de la mano del cuidador para llevarlo al lugar donde esta el objeto deseado pero son incapaces de señalar el objeto en sí mismo. Les cuesta mucho articular cualquier sonido, sobre todo en los primeros meses y cuando lo hacen rara vez es consistente o cercano a la palabra real. A veces pueden llegar a emitir un único sonido que les vale para mostrar frustracion, enfado, alegría, deseo y cualquier otro estado de ánimo. Es por ello que el primer objetivo del trabajo que se realiza con los niños suele ser el dotarlos de herramientas para comunicarse efectivamente con los demás. Si encontramos la forma de hacer que el niño se comunique vamos a mejorar su motivación para relacionarse con los demás y su autonomía personal. 
Las dos estrategias más comunes de la comunicación no-verbal que todos los seres humanos usamos son: el apuntar con el dedo y el uso de la mirada para indicar un estado de animo y también un deseo. Nuestro primer objetivo fue intentar que Julieta aprendiese a apuntar con el dedo. En una entrada anterior os enseñe el juguete casero que nos inventamos para enseñarle a apuntar, en realidad esto funciona con cualquier juguete de piezas como puzzles o juegos en los que haya que insertar bloques. Con este tipo de juegos fomentamos también la toma de decisiones del niño que al principio es nula (a menudo hay que decidir por el) pero poco a poco con el tiempo se convierte en otro motivador importante. 
A menudo los papas de los niños del espectro tendemos a comprar muchos juguetes pensando que cuanta mayor sea la variedad que el niño tenga a mano, mayores serán las posibilidades de que el niño se interese en algo....ERROR. He comprobado que los niños no funcionan así; ninguno ni dentro ni fuera del espectro. Cuando los niños tienen muchos juguetes a mano la situación los sobrepasa, tienden a dispersarse y no jugar con ninguno. Aquellos de vosotros que hayas visitado un zoco o un mercado grande en hora punta me entenderéis con facilidad. Lo mejor es dejar pocos juguetes a la vista y si puede ser en cajas transparentes mucho mejor. La idea es que el niño necesite nuestra ayuda para obtener los juguetes que desea y que por tanto tenga que apuntar para conseguirlos. La serie SAMLA de Ikea tiene una gran variedad de cajas que son muy útiles para este fin. Otra opción, cuando ya lleveis un tiempo trabajando con el niño, es usar cajas de cartón de toda la vida con un dibujo o foto del juguete pegado en el exterior. Julieta que es más lista que un raton colorao, ya sabe perfectamente lo que hay en cada caja sin necesidad de pista visual y apunta que da gusto a sus juguetes favoritos.
Otra buena idea es poner un "menú" en la puerta de la nevera para que el niño puede comunicaros lo que quiere para comer. Nosotros tenemos una mezcla de fotos y recortes de los envases donde aparece la foto del producto que pegamos a la nevera con papel magnético (se encuentra fácilmente en amazon). Al principio empezamos poniendo solo dos imágenes, ahora como podéis ver en la ilustración tenemos hasta siete. Para ser justos he de deciros que Julieta casi siempre elige el chocolate (que raro en una niña de dos años, verdad?) pero he comprobado que también funciona si le pongo alternativas más saludables.
Menú en Casa Julieta

Cuando lo de apuntar con el dedo este bastante afianzado hay que intentar utilizarlo en todas las oportunidades que tengais en vuestra vida cotidiana. La idea es generalizar la habilidad y que el niño la utilice no solo para comunicarse con vosotros o en casa sino que la use en diferentes contextos y con diferentes personas....en el cole, con los abuelitos, en la calle. Ahora que Julieta ya entiende muchas más palabras la banda sonora de nuestros paseo es "Donde está.......?" y la niña va apuntando. Otras preguntas para hacer que se pueden contestar apuntando son:
- Cogemos el ascensor o vamos por las escaleras? 
- Cruzamos aqui o más adelante?
- Que pantalón/zapatos/camiseta te pongo para ir al cole?  
Seguro que en vuestra rutina diaria os salen muchas más.
Una cosa a tener en cuenta en esto del aprendizaje con el dedo apuntador es que los niños suelen aprender primero a apuntar las cosas cercanas, de hecho a menudo necesitan tocar el objeto para después poco a poco ir señalando las cosas que están lejos. Muchas veces también sucede que, al señalar, el niño quiere apuntar a Galicia y lo hace a Cuenca, esto es porque los niños están desarrollando sus habilidades motoras y pueden no tenerlas del todo maduras. Esto es bastante común en los niños dentro del espectro y es bastante mas pronunciado cuando intentamos que el niño señale cosas que están lejanas. No pasa nada, se le felicita igual por lo bien que ha apuntado y lo listo que es, que lo que cuenta es la intención. Que nadie se espere que el niño vaya a señalar el sol el primer día aunque ya os digo que poco a poco lo ira consiguiendo. Os dejo una entrada del blog "el sonido de la hierba al crecer" donde esto de señalar esta muy bien explicado paso a paso.

  

martes, 28 de julio de 2015

Sí, estoy aquí

He estado un poco ocupada estos días así que he tenido el blog un poco abandonado. Tengo varias entradas empezadas porque de este tema siempre hay cosas que contar pero me está costando encontrar tiempo para acabarlas. Espero poder retomar el blog en breve pero mientras tanto, os dejo un enlace a un vídeo que me ha encantado. Además de acercar el trabajo diario con niños de TEA a la mayor parte de la población, nos ofrece buenas ideas para trabajar con los niños en casa. Y además está hecho en Zaragoza!!! Muy recomendable.

SÍ, ESTOY AQUÍ from lelesyesther on Vimeo.