Julieta

Julieta

martes, 18 de agosto de 2015

Incrementando los ladrillos. "Ven aquí" y "siéntate".

Cuando empezamos a trabajar con Julieta su comprensión de ordenes simples y la cantidad de palabras que entendía era muy limitada. Julieta no se volteaba al oír su nombre ni venia cuando se la llamaba. Me recuerdo a mi misma llamándola desesperada y sin respuesta en el despacho de la doctora que hizo su diagnostico. Recuerdo lo descorazonador que fue no conseguir ni siquiera que se girara pese a variar el tono y la entonación. Lo irónico fue que en aquel momento estaba bastante segura de que atendía al nombre. Para ser justos lo hacía en algunas ocasiones en casa, pero no era una habilidad que estuviera asentada, ahora lo se. 
Por cuestiones obvias de seguridad las primeras ordenes que trabajamos con Julieta fueron el reconocimiento de su nombre y la orden "ven aquí". No soy muy amiga de usar golosinas o caramelos como motivadores sin embargo en Julieta, que es una glotona, funcionaban muy bien. Como queríamos que la niña aprendiese estas ordenes muy pronto, los usamos y francamente dieron muy buenos resultados. En Julieta funcionan muy bien los pistachos, le encantan!!! y también los chips de chocolate que siempre son menos cantidad que la onza. Como siempre, la idea es premiar a Julieta inmediatamente después de que la niña atienda a la orden. 
En general las sesiones se desarrollaban así. Papá se colocaba en un extremo de la habitación con los pistachos y yo en el otro con la niña. Papá llamaba a Julieta con la orden "ven aquí" y si ella atendía le daba un pistacho rápidamente y con muchas felicitaciones. Si no lo hacía, yo la guiaba hasta donde estaba papá que, inmediatamente le dabamos el pistacho y las felicitaciones. La verdad es que Julieta lo pilló enseguida. No recuerdo trabajar específicamente el que Julieta se voltease al llamarla así que supongo que el atender a su nombre ha sido un efecto colateral de la orden "ven aquí". Al principio la llamábamos dentro de la misma habitación de un extremo al otro pero con el tiempo fuimos incrementando el espacio de separación y actualmente Julieta atiende desde el otro extremo de la casa. Hoy en día la orden "ven aquí" se ha convertido en "come here" ya que las terapeutas de Julieta trabajan con ella en inglés (algún día os contaré los retos mantener ambos idiomas) y Julieta responde a las dos ordenes sin problemas como cualquier niño bilingüe.
Otra buena manera de trabajar el concepto de acudir a la llamada es jugar al escondite. Vivimos en un edificio con múltiples puertas por piso así que solíamos escondernos en los huecos del pasillo y la escalera y la llamábamos para que nos siguiera con la voz. Al principio le costaba un poco entender el juego pero con un poco de ayuda, enseguida cogió la idea y ahora le encanta. Y lo mejor de todo es que a mi también!!. Jugamos a menudo y nos reímos un montón.
Trabajamos también la orden "siéntate" en los primeros momentos. La capacidad de atención de Julieta y su tiempo de espera aumentó considerablemente cuando conseguimos que se mantuviese sentada. De vez en cuando, y como en todos los niños, a Julieta parece que le corrieran hormiguitas en el pañal que la hacen levantarse a estirar un poco las piernas. Esta bien! Todo el mundo necesita un descanso de vez en cuando, pero es tremendamente útil tener una niña que se vuelve a sentar si es necesario para acabar una actividad. Gracias a esta orden, Julieta ha empezado a disfrutar los libros, (por los dibujitos, claro) y a entender que las actividades tienen un final.
He de decir que para nosotros mantener a Julieta sentada fue bastante fácil. Como sabéis en esto del espectro hay niños muy activos y otros muy tranquilos. La mía es más de los segundos, yo suelo decir que va a ritmo de reggae...Go with the flow!! Nosotros le hicimos entender de que la única forma de que pudiese jugar con su juguete favorito, (o hacer un puzzle, o ver un libro....) era sentándose donde previamente se le indicaba. Es decir, en nuestro caso lo que ha funcionado realmente es la constancia.  Julieta se sienta en el suelo para jugar porque nosotros en su terapia hacemos con ella una mezcla de ABA y Floortime (en otra entrada os hablare de las diferentes terapias que se pueden usar) y la mayor parte de las actividades se desarrollan en la alfombra. Cuando Julieta intentaba escaparse con el juguete a otro lugar, inmediatamente le decíamos "siéntate" y le  quitábamos el juguete de la mano para llevarlo de nuevo a la alfombra. Por supuesto a este momento le sucedían una serie de protestas y refunfuños que, si no llegan a pataleta, hay que soportar con buen sentido del humor y una sonrisa. Con el tiempo, Julieta ha entendido que si no quiere quedarse sin juguete, tiene que sentarse en el sitio que le marcamos. Hoy por hoy Julieta se sienta en cualquier lado que le pidas. Por ejemplo, cuando vamos a comer se sienta a comer en su silla sin problemas, lo mismo si vamos a parque y tengo que darle la merienda. No tiene problemas para estarse sentada siempre y cuando tenga alguna actividad para hacer, como cualquier otro niño de su edad. Aún recuerdo los paseos que nos dábamos por el deambulatorio de la catedral de Ourense con mi padre cuando mi madre quería asistir a una misa completa.
Pero... que hacer cuando tienes un niño muy activo al que le resulta difícil estar sentado? Como lo afrontamos? Lo mejor es intentarlo con técnicas de ABA (Applied Behavior Analysis) de refuerzo de los comportamientos positivos. Recuerdo el ejemplo de una niña en el documental el cerebro de Hugo con la que trabajaba el Dr. Ivar Lovaas que consiguieron que se sentara a base de muchos besos y trozos de comida/refrescos que le gustaban.

Clip 45 - Lovaas working with Lisa - Behavioural Treatment of Autistic Children

Y, como siempre, me voy a referir al blog de Anabel Cornago y colaboradores para que os echen una mano.

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